1. "Lotería Solar",
o cómo apostar al azar, y acabar perdiendo.

La primera idea novedosa que destaca en el comienzo del libro es la religión, o más bien paradigma social alrededor del azar, y un mundo regida por éste. "Nada parecía estable o fijo; La predicción estadística se hizo popular...; el concepto mismo de causa y efecto desapareció. Los hombres ya no pensaron que podían controlar el entorno; todo lo que quedaba era una secuencia de probabilidades en un universo regido por el azar." Aunque no se explica en que consistela teoría y método Minimax, en el que se basa el sistema de gobierno y el juego asociado donde se trata de ir acumulando posibilidades. Pero también es un tanto una religión o sensibilidad donde todo gira en torno a presagios, oráculos y amuletos. El azar, es un tema que se verá tratado de nuevo en novelas como "El Hombre en el Castillo", "Los jugadores de Titán", etc

El primer afectado por ese azar, o en este caso mala suerte, típico de este tipo de personajes dickianos, es Ted Benteley, que el mismo día que es despedido (le toco ser el 50% de los que lo fueron) se esfuerza en ser contradado y jurar por Verrick, justo el mismo día que la botella bascula y elige a un nuevo Gran Presentador. Parece claro que este personaje en en gran parte el propio autor, muy crítico con el sistema y autocrítico con el mísmo: "Lo sé, Estoy enfermo. Y cuanto más veo más enfermo me pongo. Estoy tan enfermo que a veces pienso que son todos los demás los que están enfermos y que yo soy el único sano. Y eso no esta bien, ¿no?"

Como contrapunto a ese sistema tenemos la secta prestonita, con Cartwright como figura predminante, el nuevo Gran Presentador. Aquí Dick hila muy fino expresando entre líneas la pobreza espiritual de este personaje, y por extensión de este tipo de sectas, remarcando sus motivos para pertenecer a ella, y sus proyectos mesiánicos. Pues si Dick fue muy combativo, sobre todo en su etapa política, con el sistema establecido y el statu quo, también se muestra frecuentemente, como aquí, un tanto crítico con este tipo de sectas. Dick mismo, aun sus estrafalarias ideas místicas y religiosas, siempre huyó de la militancia espiritual. ¿Quien expresa mejor la miseria humana, o quien se engaña más, parece preguntarse Dick, el ambicioso y sin escrúpulos Verrick o el pobre, mesiánico y mediocre Cartwright? Hay que tener en cuenta, ademas que ¿Es mejor el escepticismo resentido y contestatario del pobre Ted Benteley, aka PKD, a cualquiera de estas dos figuras?

Un personaje francamente turbador es Pellig. El vacío, la cáscara, la forma sin contenido, sin expresión ni empatía, que en sólo en cierto sentido hace el viaje contrario que Deckard frente Roy Batty, el humano no va aquí a la caza del replicante; sino que en este caso es al revés. Cartwright es el que sabe han puesto precio a su vida.

La figura femenina preponderante, sobre todo en la primera mitad, es Eleanor Stevens quien curiosamente muestra una femineidad adolescente bien definida, en su dependencia de protección con su jefe Verrick, y de cariño con sus parejas eventuales a la que se suma Ted, quien agrava esa inseguridad correspondiendole bien poco con muestras de afecto. No están aquí presente, todavía, las mujeres tipo Anne, podemos suponer que por motivos biográficos. Creo que la primera novela de SF de Dick, sobre todo en su principio recoge una trama rica y ya francamente compleja con una cantidad apreciable de personajes bastante definidos.

El universo que Dick presenta aquí es verdaderamente generador de paranoia para todos. Todos estan sujetos a los vaivenes del azar, como Benteley al despido o al cambio de presentador por el salto fortuito de la botella. El pobre Cartwright, además, ha de enfrentarse con sus peores temores encarnados en los asesinos que intantan poner fin a su vida. Los propios asesinos estan tambien desnudos e indefensos ante la red de las Brigadas Telepáticas, quienes a su vez casi han de renunciar a su vida personal al vivir en una comuna mental forzada. La escena nocturna de Ted ocupando, sin saberlo, el cuerpo de Pellig, en ese megadormitorio comunal tras la fiesta de los partidarios de Verrick es francamente brillante.

Para mí lo mejor de la novela está en su parte central. Es chocante por lo que sugiere el salirse del propio cuerpo, y tan turbador el momento en que ve su propio cuerpo desde afuera que nos lleva a preguntarnos si Philip tuvo alguna vez una experiencia de ese tipo. Tambien en la parte central de la novela, la táctica combinada de los "asesinos" ocupantes del cuerpo de Pellig, para contraresta r los poderes telepáticos, combinando azar y decision, me parece un hallazgo. Tal vez habla de la tactica del propio autor ante sus constantes paranoias persecutorias. "Me he comportar azarosamente, para evitar que me hagan seguimiento, pero con decisión" parece decirse a si mismo Dick, recordando de nuevo el concepto de "locura controlada" de Castaneda, y enlazando extrañamente con "A Scanner Darkly" donde se habla de tácticas parecidas para evitar la vigilancia ..

Pero creo que en su parte final, a partir de la llegada de Pellig a la Luna, la novela hace aguas y lo que era una trama prometedora, intrincada e intrigante se convierte en algo simplista y de poco interés. Cartwrigth cambia totalmente de carácter, la propulsión de Moore hacia el disco de fuego, y el propio disco de fuego, parecen meras anécdotas absurdas. Rita es un personaje secundario y sin crácter cuya única misión parece ser el que dos mujeres rivalicen por Benteley-Dick. Y la "partida de póker" final entre Verrick y Cartwright un final un tanto abrupto

Lo que sí se percibe es un tono general de protesta anti-sistema (en boca de Benteley) desde la propia juventud y del llamado "periodo político" : "Hay que hacer algo. Hay que echar abajo esta estructura brillante y débil. Está podrida, corrompida ... Tengo que ayudar a construir algo nuevo" Luego, sí, estan esas decenas de detalles del universo dickiano que luego iran sumándose novela tras otra. Algunos atisbos de épocas futuras como "La publicidad era la forma más refinada de arte, obra de los talentos más creativos". Las máquinas de noticias, las brigadas telepáticas. Y la curiosa definicion de la poesía que da un personaje "Un homosexual, un psicótico. Se había pasado la vida bajo las faldas de la madre y una hermana. Leía libros viejos, escribía monólogos interiores de tipo psiquiátrico. - Poesía". En conclusión diría que, en mi humilde opinión, hay aportes interesantes, pero la novela queda muy lejos de sus obras maestras.


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