5. "El mundo contra reloj",
o un mundo que renace de sus cenizas para luego desaparecer

Se ha dicho demasiadas veces que "El Mundo Contra Reloj" (en adelante CCW) es una de las novelas mas flojas de Dick. Quienes lo sostienen hablan de fallos en el hilo argumental e incoherencias, pero no concretan ni aportan datos más alla de una sensación "difusa". En mi opinion, no es que sea una de las mejores novelas de Dick (Ubik, Los tres estigmas, Tiempo de Marte, Simulacros...) pero sí que es una de las que más me ha atrapado y que me parece pieza fundamental e irrenunciable de la obra dickiana, como tampoco podría renunciar a "Los Clanes de la luna alfana" o "Aguardando el año pasado", por poner ejemplos.

Dadas las imposibles condiciones de contorno de la novela, la fase Hobart que hace retroceder el tiempo, no me parece adecuado reclamar "coherencia". Ya hemos dicho que ni Dick hace SF "Hard" ni está muy interesado en la exactitud lógica. Dick retuerce y juega con las categorías de la realidad de tal manera que nos hace dudar de ella y de las leyes que la gobiernan.

La atmósfera conseguida en CCW me parece única. Atmósfera que da lugar a una de las novelas a la vez más tétrica, extraña, divertida y profunda que haya leído nunca. Lo que sigue son algunas razones o puntos fuertes que considero apuntalan la novela.

Las citas

"Ya no hay lugar; vamos de aquí para allá, y ya no hay lugar" SAN AGUSTÍN

Como cabecera a cada uno de sus 21 capítulos, Dick nos ofrece una cuidadosa selección de citas de corte gnóstico o neoplatónico, provenientes de la patrística y la escolástica medievales de los primeros cristianos; Agustín (siglo IV), Boecio (siglo VI), Erígena (siglo IX), Buenaventura y Tomás de Aquino (Siglo XIII). Dichas frase cumplen una clara funcion de reforzar el tono general de la obra. En ninguna otra novela usa Dick este recurso con tal profusión y esmero, si descontamos "Ubik" que, mas que citas, usa esos geniales reclamos publicitarios surrealistas.

"No sabemos qué es Dios... porque es infinito y por lo tanto objetivamente incognoscible. El propio Dios no sabe lo que es porque no es nada." ERÍGENA

Las citas serían lo más cercano a una "banda sonora" que es posible realizar con palabras. En este caso remarcan el ambiente alucinado y oscuro (pareciera que toda la novela transcurre de noche) del renacer de tiempos antiguos, del tiempo de toque de trompetas, de resonancias teológicas medievales. La esmerada selección es muy valiosa y profunda de por sí. . Por cierto que excepto los dos primeros capítulos, las citas van normalmente "hacia atrás en el tiempo", tras Tomas de Aquino y Buenaventura, toma el relevo Erígena, más tarde Boecio para acabar con el remoto Agustín, cerrando el ciclo. Esto de seguro debe hacer meditar a quienes se refieren a Dick como un autor "poco cuidadoso", pero volveremos a este punto cuando hablemos de la trama en sí. Veamos un par de ejemplos más:

"Pero aún no ha llegado a mañana y ya ha perdido el ayer. Y vivís en esta vida efímera igual que en ese momento cambiante y transitorio." BOECIO.

"Pero el tiempo presente, ¿cómo lo medimos dado que no tiene espacio? Se le mide mientras está pasando, pero cuando haya pasado, ya no se le mide; porque ya no habrá nada que medir." SAN AGUSTÍN.

Si el objeto principal de la novela es el tiempo y su reversión, no parece anecdótico la inclusión de Agustín.

"Llamaste y gritaste y rompiste mi sordera. Relampagueaste y brillaste y acabaste con mi ceguera... Me tocaste y yo ardí por Tu paz." SAN AGUSTÍN.

El olvido

La novela surge a partir del cuento corto "Su cita será ayer". En dicho relato, Dick se focaliza en la destrucción ("erradicación") de los textos escritos, entre otras cosas inventos. que implica la reversión del tiempo del universo en la fase Hobart. En un bucle de los que gustan a Dick le toca el turno de erradicación al propio "trastulejo" invento que posibilitó la propia fase Hobart. La novela difiere en algunos puntos con el relato, pero no en lo que hace a la Biblioteca Temática Popular, erradicadora del conocimiento.

El olvido, la posibilidad o imposibilidad de recordar algo que fue, es un tema recurrente en la obra de Dick, pues el olvido no es sino otra forma entre otras muchas dickianas de "deslizarse de la realidad" o mejor, de una realidad, pero si bien en otras obras se apela a falsos recuerdos, recuerdos borrados o implantados o de vidas o universos paralelos (no nos olvidemos de Macon Heights, o del mundo de Jon), aquí la condicion de contorno de la fase Hobart, hace al olvido inevitable y la Anamnesis (esto es la recuperación de lo olvidado concepto tan importante en la epoca VALIS) imposible.

Ya, podría replicarse que, para ser coherentes, los propios protagonistas deben olvidar todo lo que va sucediendo en capitulos anteriores (despues, en el futuro, pero anterior a la novela) pero convengamos que eso haría la propia novela imposible, pues si se va del futuro al pasado el albedrío, la elección, e incluso la propia causalidad quedan revocados. En todo caso es muy difícil, por no decir imposible, huir de incoherencias y paradojas cuando tocamos el factor tiempo. Por coherencia, en un universo cuyo tiempo se mueve retrógrado los propios protagonistas no se darían cuenta pues la causalidad (y la flecha entrópica) no se invirtió. Y si es que se invirtió, lo de la erradicación de documentos, la resurreccion y el rejuvenecimiento, aislados, quedan estrictamente como una incoherente majadería.

Pronto queda claro el truco de Dick, que sabe de la incoherencia de base pero nos pide un esfuerzo de suspensión de incredulidad, (en realidad un OLVIDO) que merece la pena: Al fin y al cabo estamos cambiando mentalmente las reglas de las categorías espaciotemporales para focalizarnos en el posible efecto sobre el central sujeto de estudio; el cuerpo y (sobre todo) el espíritu humanos.

La resurrección

"Sic igitur magni quoque circum moenia mundi expugnata dabunt labem putrisque ruinas."

Esta cita del "Rerum Natura", de Lucrecio, que se incluye tres veces en el relato, es la que figura en la lápida del Anarca Peak y verdadero centro en la que se sostiene el relato. Hace una referencia cosmológica al derrumbe de las murallas de universo: "Asi pues, tambien las grandes murallas que circundan el universo, derrotadas, acabarán colapsando en pútridas ruinas"

CCW añade a la erradicación de documentos, argumento base en el relato que le dio origen, el principal atractivo de la resurreción física o vuelta a la vida (y posterior rejuvenecimiento) de los "antiguos nacidos", tema que da a toda la novela un marcado carácter "gótico" (acusado por las citas medievales o en latín), no carente de humor negro, como veremos despues. La historia arranca con la escena de el "despertar" en un cementerio de un antiguo nacido y pronto crece la expectación sobre la vuelta a la vida del Anarca Peak, líder negro fundador de la secta de los Uditi

Si nos fijamos bien, este tema de la "resurrección", en su aspecto un tanto mesiánico de "segunda venida" de un líder más o menos "religioso", no es en absoluto nueva en la literatura dickiana. Palmer Eldritch vuelve del lejano Centauri, tambien lo hace Thors Provoni en "Nuestros Amigos...", Preston en "Lotería Solar" e incluso el Gino Molinari de "Aguardando el año pasado" va muriendo y viene "renaciendo" desde otros universos...

Pero en este caso la vuelta a la vida de los muertos es "urbi et orbe" pues abarca a todos, dando el tono de toque bíblico semiapocalíptico del "fín de los tiempos" anunciado por el toque de trompetas. Claro está que, si siguieramos la estricta coherencia que reclaman algunos, las "resurrecciones" deberían producirse fuera de los ataúdes puesto que nadie muere dentro de ellos (exceptuando eventuales casos de enterrados vivos, catatónicos, etc) pero claro que eso destruiría ese efecto tétrico de los gritos de ayuda de los antiguos nacidos para que los saquen del ataud, el efecto de los "muertos saliendo de las tumbas"

Ese ambiente de regusto amargo, de cenizas que vuelven a la vida (por cierto en direccion contraria o lo producido en Ubik) toma su máxima expresión en el despertar del propio Anarca Peak, que trae a la vida recuerdos de Dios, o de la nada, que teme olvidar y que posibilita un entorno alucinado que nos enfrenta a la no existencia y al olvido. . "Su mano descansaba en una montaña. Y miró el mundo... lo miró en todos sus rincones" Es esa delgada frontera, ese paso inverso de la muerte a la vida, de la no existencia al ser, un nacimiento pero ahora con la mente formada, lo que interesa a Dick de "la fase Hobart" y lo que posibilita ese viaje circular, oscuro pero místico, de la novela alrededor del tiempo, de la existencia y de la muerte "No hay muerte, es una ilusión, el tiempo es una ilusión, cada instante que nace no pasa" Ese es el punto sobre el que todo gira en la novela, que le diferencia de otras, y el que le da cuerpo.

El rejuvenecimiento, el humor y la intertextualidad.

Como correlatos menores (para la trama) de la inversión temporal debida a la fase Hobart tenemos por supuesto el rejuvenecimiento de los personajes. La verdad es que no tiene demasiada importancia en la novela, a no ser porque pone como frontera en las vidas y relaciones la indefectible vuelta a la infancia. (Involución, a veces, o pérdida de la inteligencia, temor que se expresa en más de un libro de Dick) Infancia que, por otro lado, no tiene que ser "inocente" a juzgar por los comandos de niños "tontos resabiados" que organizan los Errads. El final de una vida, por supuesto, consiste en la vuelta a un seno materno y tras nueve meses a la separacion del cigoto (hecho que puede tomarse como excusa para un escarceo sexual). Otros detalles de menor importancia en la trama, como el ponerse ropa sucia y arrugada y quitarsela limpia, ponerse barba en vez de afeitarse y fumar colillas que acaban en cigarrillos enteros sirven más como anécdota casi humorística que otra cosa, que en todo caso contribuyen a amplificar el ambiente enrarecido de la novela. En ese sentido lo más divertido resulta ser el proceso de alimentación; se regurgita la comida (acto que suele considerarse privado) para luego envasarla y guardarla en el frigorífico, pero lo que se ingiere son tubos de caliente "sogum" en "palacios", que aunque no se menciona explicitamente se supone son heces que se introducen vía rectal !!.

Todo esos elementos son poco más que aderezos, pero que sin embargo estan bien usados en una trama que en general no usa un curso retrógrado puro, como ya se ha dicho, pero que sin embargo esta muy bien construida y plagada de ideas y referencias culturales y místicas diversas; sintomas de una intertextualidad posmoderna que en Dick es bastante acusada.

Como ejemplo la mencion que se hace al "Señor de los Anillos" de J.R.R.Tolkien, y de paso al anillo de los nibelungos wagneriano en el capítulo 14: "Un anillo para gobernarlos a todos, pensó recordando su Tolkien. Un anillo para encontrarlos. Un anillo para (¿cómo lo haría?) atraerlos y unirlos en la oscuridad. En la Tierra de Mordor donde reinan las Sombras. El anillo del poder temporal, pensó. Con aquel del Rheingold que tenía una maldición que recaía sobre el que lo llevara" Si Roberts es Sauron parece plausible que los "Engendros de poder" estan basados en los Nazgul.

Los personajes, la trama y el final.

Aderezos aparte, la base argumental de la novela se sostiene en la vuelta del Anarca y en torno a ello, sobre todo, en el cruce de las vidas de Sebastian Hermes, su mujer Lotta, Joe Tinbane y Ann McGuire. Sebastian Hermes jefe de la compañía que se dedica a sacar de sus tumbas a los antiguos nacidos y se ve envuelto en el conflicto por el Anarca . En las tramas dickianas hay un constante cruce entre situaciones personales, normalmente divorcios y relaciones sexuales paralelas, aquí el "rectangulo" entre Sebastian, Lotta, Joe y Ann, y un conflicto de ambito mayor, en este caso la lucha por la "propiedad" del recien resucitado Anarca Peak, entre diversas facciones; el reverendo Ray Roberts conductor de los uditi, la Biblioteca de Temas Populares, y el partido de Roma.

Dick teje estas tramas de una manera consistentemente brillante en la mayoría de sus libros, llegando a unos climax de situación alrededor de las dos terceras partes de la historia donde van convergiendo todos los personajes y elementos de la trama. Este caso tampoco es una excepción y al argumento en sí, (mencion hecha ya de que la fase Hobart es el decorado) no puede acusarsele de fallos de consistencia.

Un hecho diferenciador en ese mezcla del conflicto cósmico con el personal es que los personajes dickianos, antiheroes con más defectos que virtudes, siempre anden preocupados por lo suyo y antepongan sus asuntos a las urgencias planetarias. (como Thors Provoni preocupado por un vaso de leche) No es sólo que Hermes rescate a Lotta en vez de al Anarca, sino que luego compromete la situación salvando a Ann y hasta cuando el Anarca se le aparece, no se le ocurre otra cosa más importante que preguntarle si él mismo está o no enamorado de Ann. Esa eterna duda, esa debilidad y esa falta de confiabilidad en los propios motivos e impulsos, ese eterna duda entre la rubia pasiva y la morena activa, sin embargo, son grandes puntos a favor de la escritura "psicológica" del maestro y uno de sus principales atractivos. Pareciera que esas historias que mezclan aparecidos con relaciones fugaces estan sacadas de los propios sueños de Dick ... o de cualquiera de nosotros.

La figura del Anarca parece estar relacionada con el obispo Pike (Pike y Dick hacen Peak) con quien Dick se relacionó, trabó amistad y tuvo multiples debátes teológicos durante la época en que fue escrita. (Peak hace una apología pro sua vita)

El triste final despues de varias muertes y una resurreccion que se sugiere masiva, por último, es uno de los más acordes con la historia y de los más conseguidos entre su bibliografía, teniendo en cuenta que Dick no suele tener finales redondos.

En suma, se trata de una obra típica de Dick con algunas características como las que se han apuntado que la hacen bastante atractiva, y una trama interesante y plagada de temas y registros En cierto sentido es un avance de la época Valis desde los años 60 y tiene bastantes puntos en comun con Ubik,estando a medio camino entre las dos en más de un aspecto teológico o metafísico, aunque en mi opinion no le llega en calidad a esta última.

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